jueves, 10 de marzo de 2011

Ángel (2)

En esta escuela, que se enorgullece de sus antecedentes democráticos, -cuna de ilustres, hogar, valientes, etc y toda esa palabrería que acompaña a instituciones de tan nobles antecedentes e historia, - todos somos lo mismo.
Es decir, de acuerdo con los reglamentos de la escuela, los becados son iguales a los alumnos que pagan la matricula, los bellos a los menos favorecidos y los idiotas a los listos. (Por cierto, me gusta pensar que yo pertenezco a la última categoría.)
En la práctica es pura palabrería.
Existen dos clases de alumnos, los populares y todos los demás.
Obviamente yo pertenezco a los demas, no soy rubia, ni alta, ni rica y mi madre no dona generosas cantidades a la junta escolar.
Lisa por otra parte si es rubia, alta y guapa, pero tiene un cuerpo voluptuoso y lleno de curvas, lo cual la deja muy lejos del estereotipo anoréxico que deambula múltiples versiones por los pasillos de la escuela en. Ella es mucho más que solo apariencia, es un ser humano cálido y sencillo y, aunque no me lo termine de creer, una maravillosa amiga.
Algunas veces no entiendo el porqué de nuestra amistad, digo, podría pertenecer a alguno de los grupos que forman el submundo de la escuela en lugar de hacer pareja con una becada que no termina de encajar.
Supongo que Lisa me ve como una persona en lugar de hacerlo como la mayor parte de los chicos de la escuela que consideran, a las personas como yo, menos que humanos.
Sé que nunca van a aceptarme, tampoco hay mucho que pueda hacer, excepto apretar los dientes y seguir, debo permanecer en la escuela y aprovechar la oportunidad que significa estudiar en Windsor.
Con mis notas y después de presentar el SAT estoy segura de que podría obtener una beca para la Uni y cumplir mi objetivo de estudiar medicina.
Hay tantas cosas que deseo, pero la más importante de todas es que quiero ser médico y voy a conseguirlo de la manera difícil, es decir, ganándomelo a pulso.
Tal vez se deba a que soy la única hija de una muy independiente madre soltera que me educo para ser fuerte, independiente y luchadora. Mi mamá es una mujer dura y luchadora que tenía sus propios sueños, a los que supongo que mi inesperado nacimiento dio al traste.
Todo cuanto sé de mi padre es que mi madre lo amaba y que él se marchó apenas me concibieron. Algunas veces creo que le duele demasiado así que trato de preguntar lo menos posible.
Mamá es aprensiva en lo que se refiere a salir con muchachos. Cree que cada quien debe enfocarse en sus objetivos y no dejar que nada se interponga entre ellos, tal vez en un poco por ella es que me esfuerzo tanto.
Ella es una mujer inteligente que trabaja doce horas atendiendo una boutique en el Boston Crowne plaza. Trabaja mucho y siempre está cansada pero no se queja y sigue adelante. Ella dice que así es como nos tocaron las cosas y que si las dos ponemos nuestro esfuerzo y dedicación llegaremos más lejos.