domingo, 20 de marzo de 2011

Amor

No es una declaración,

sino un hecho: Te amo.

Con los ojos abiertos, la mente clara.

Te amo sin ilusión ni esperanzas

Con amor descarnado, arrebatado y profano

Amor que nada tiene de sencillo o inocente.

Amor que apela al instinto,

nacido del dolor y el olvido

crecido entre el deleite y la añoranza

pero amor, mi amor,

al fin y al cabo.

Amor que no sabe de cadenas,

ni conoce de papeles o distancias.

Amor inusual y forastero,

como tu profunda voz desconocida

y la cadencia ajena de tu acento.

Amor que se nutre del susurro oculto

gemido íntimo y profundo

de mi nombre pronunciando por tus labios.

Amor de lengua áspera

Que lame la sal de mis heridas

las pasadas, presentes y futuras.

Amor que se vuelca rabioso en tus manos

pasión salvaje, impulsiva, errada,

rompiente violenta de la mar profunda

en la cálida ensenada de mi vientre.

pero amor, mi amor,

al fin y al cabo.

Amor que vive de momentos calmos,

Amor robado al tiempo

por un tiempo

amor de palabras dulces, tontas platicas

de comernos la piel con las miradas.

De reposar mi cabeza en tu pecho

De escuchar tu corazón bajo mi palma

Amor de tomarnos las manos a escondidas

De gritar en voz alta.

pero amor, mi amor,

al fin y al cabo.

Amor de locuras y de excesos

Amor de razón y de sobriedad

Amor que desgarra

Amor que repara

Amor maduro e inexperto.

de todas las cosas,

de todos los días

De nunca,

de siempre

pero amor, mi amor,

al fin y al cabo.

Malena cid

Malena Cid

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