domingo, 6 de marzo de 2011

Mío

Mío

Eres mío, no importa si lo sabes o no

No depende de tu voluntad o tus deseos,

me he apropiado de tu esencia,

tus sueños y tus pesadillas.

Eres mío porque así lo he deseado,

porque te he conquistado.

Mío, lo quieras o no.

Míos son tus ojos duros y negros, llenos de recuerdos,

dulces como aquellas tardes felices y fútiles

en donde bebiste el vino de la amistad

contemplando la eternidad del mar.

O amargos como las horas perdidas y ajenas

Dejando la piel en camas impropias,

en un vano intento de ganar un instante de olvido para tu pena

Eres mío, sin que tus manos toquen,

los secretos recodos de mi cuerpo,

sin que tus labios saboreen jamás,

mi salobre piel de barco escorado sobre la arena.

No es mi nombre el que pronuncias

Entre roncos gemidos o lubricas suplicas

Pero sé, con Dios por testigo,

Que es a mí a quien posees.

Aunque el tiempo me dispute esa misma posesión

Lo que tengamos juntos será siempre mayor que la eternidad

Mías son tus ideas, grandes y pequeñas

Livianas o profundas, sagradas o profanas

Carnales como tu cuerpo

Sublimes como tu alma

Mío eres por completo

Tu aliento, tu sudor, tu sabor

Mío por completo

Mío para siempre,

durante toda la eternidad que tenga cabida en un instante.

Malena Cid.

Hoy tuve el extraño impulso de escribir algo que me da vueltas por la cabeza, es una de esas ideas que te toman por sorpresa y ante las cuales no puedes hacer nada más que seguirla.

Nota: nuncan antes escribí algo como esto y ni idea de porque ahora.