viernes, 11 de marzo de 2011

Gata

Gata

Dormida bajo el sol de la mañana,

desnuda, cálida, sinuosa y felina,

soñé ser gata.

Soñé que arrullaba ronroneando,

A un gato que soñaba ser hombre,

Soñé que amaba sin pensar en el futuro,

sin pecado ni absolución,

culpa ni castigo

pena o pudor.

soñé con siestas mañaneras,

con tardes de lluvia

con días de sol.

con noches tórridas sobre el tejado,

haciendo lo que las gatas hacen mejor

Quizás sea, que soy la gata

La gata soñando a ser mujer.

mujer que proclama la libertad a maullidos

sin que le importe lo que piensan los vecinos.

He soñado ser gata

tendida lúbrica y desnuda

sobre el colchón duro de tu lecho

soñé ser libre, salvaje

soñé escribir mi nombre

nombre de gata

gata con hombre

sobre tu pecho.

Soñé ser gata, armada de garras y colmillos

Mujer nueva, salvaje, libre

Libre de las marcas que la vida me dejó,

de las pesas que lastraban mis tobillos.

He soñado ser gata

con el vientre fecundo

y la voz diferente

sin más ley que el instinto

ni más juez que la muerte.

Malena Cid

jueves, 10 de marzo de 2011

Ángel (2)

En esta escuela, que se enorgullece de sus antecedentes democráticos, -cuna de ilustres, hogar, valientes, etc y toda esa palabrería que acompaña a instituciones de tan nobles antecedentes e historia, - todos somos lo mismo.
Es decir, de acuerdo con los reglamentos de la escuela, los becados son iguales a los alumnos que pagan la matricula, los bellos a los menos favorecidos y los idiotas a los listos. (Por cierto, me gusta pensar que yo pertenezco a la última categoría.)
En la práctica es pura palabrería.
Existen dos clases de alumnos, los populares y todos los demás.
Obviamente yo pertenezco a los demas, no soy rubia, ni alta, ni rica y mi madre no dona generosas cantidades a la junta escolar.
Lisa por otra parte si es rubia, alta y guapa, pero tiene un cuerpo voluptuoso y lleno de curvas, lo cual la deja muy lejos del estereotipo anoréxico que deambula múltiples versiones por los pasillos de la escuela en. Ella es mucho más que solo apariencia, es un ser humano cálido y sencillo y, aunque no me lo termine de creer, una maravillosa amiga.
Algunas veces no entiendo el porqué de nuestra amistad, digo, podría pertenecer a alguno de los grupos que forman el submundo de la escuela en lugar de hacer pareja con una becada que no termina de encajar.
Supongo que Lisa me ve como una persona en lugar de hacerlo como la mayor parte de los chicos de la escuela que consideran, a las personas como yo, menos que humanos.
Sé que nunca van a aceptarme, tampoco hay mucho que pueda hacer, excepto apretar los dientes y seguir, debo permanecer en la escuela y aprovechar la oportunidad que significa estudiar en Windsor.
Con mis notas y después de presentar el SAT estoy segura de que podría obtener una beca para la Uni y cumplir mi objetivo de estudiar medicina.
Hay tantas cosas que deseo, pero la más importante de todas es que quiero ser médico y voy a conseguirlo de la manera difícil, es decir, ganándomelo a pulso.
Tal vez se deba a que soy la única hija de una muy independiente madre soltera que me educo para ser fuerte, independiente y luchadora. Mi mamá es una mujer dura y luchadora que tenía sus propios sueños, a los que supongo que mi inesperado nacimiento dio al traste.
Todo cuanto sé de mi padre es que mi madre lo amaba y que él se marchó apenas me concibieron. Algunas veces creo que le duele demasiado así que trato de preguntar lo menos posible.
Mamá es aprensiva en lo que se refiere a salir con muchachos. Cree que cada quien debe enfocarse en sus objetivos y no dejar que nada se interponga entre ellos, tal vez en un poco por ella es que me esfuerzo tanto.
Ella es una mujer inteligente que trabaja doce horas atendiendo una boutique en el Boston Crowne plaza. Trabaja mucho y siempre está cansada pero no se queja y sigue adelante. Ella dice que así es como nos tocaron las cosas y que si las dos ponemos nuestro esfuerzo y dedicación llegaremos más lejos.

martes, 8 de marzo de 2011

Ángel (1)

1
Mientras caminó velozmente hacia la cafetería con mi delantal blanco firmemente sujetó en las manos como si fuera un salvavidas pienso que sería agradable poder ser como los demás estudiantes.
Es decir creo—por qué no lo sé de cierto— que sentarme en una mesa sin nada más que mi bandeja de comida sin otra cosa que hacer que matar el tiempo desperdiciando alimentos podría resultar divertido.
Me llamo Ángela Torres per mis amigos y en general la gente que me quiere me llama Ángel soy una becada del Windsor Boston College.
Despues de admitir eso casi puedo escuchar el coro: Hola Ángel... como si perteneciera a un grupo de autoayuda, y esa es la única ayuda a la que puedo aspirar.
Como becaria(gracias Monica por darnos mala fama) se supone que soy exactamente igual a los otros estudiantes.
En teoría, en la práctica no, porque debo servir a mi escuela...sirviendo mesas.
 La Escuela Windsor esta tan lejos del lugar en donde vengo que casi podría decirse que es otro planeta.  Un planeta lleno de árboles, sin basura en las calles, con jardines bien cuidados y edificios llenos de historia no en vano es una de las más prestigiosas y cara preparatorias que existen.
La primera vez que crucé sus enormes puertas, me sentí fuera de lugar, las miradas de todos decían a las claras que yo no pertenecía ahí... aunque quizás sólo se trataba de un poco de paranoia de mi parte.
Al caminar por sus arbolados patios y elegantes pasillos me sentí como si estuviera en un cuento de hadas, cenicienta para ser precisos, porque definitivamente la bella durmiente no era.
Quizá sólo este hablando por mi mis prejuicios o mas bien mis complejos, pero es que todo mi departamento cabria cómodamente en el vestidor del cuarto de cualquiera de mis compañeros de la escuela.
No la he pasado muy bien integrándome, y es que no soy nada buena haciéndolo. al principio algunos compañeros trataron de hacerme victima de sus jueguitos, pero ellos no crecieron en mi vecindario. Ninguno tuvo la menor oportunidad.  Mi madre y mi abuela dicen que puedo despellejar a un oso únicamente usando mi habilidad verbal y si esa falla también puedo cuidarme sola.
—¿vas s servirme o no?
La estridente vos de Patrice /Trish, una chica con la que comparto algunas clases, me saca de la introspección en la que me refugio cada vez que tengo que trabajar en la cafetería.
Esbozo una mueca antes de colocar una cucharada de puré de papas sobre su plato de comida. Sé que no se lo comerá, digo Trish se mantiene tan delgada que casi parece anoréxica.
Ella no se molesta en dar las gracias, ¿Por qué habría de hacerlo? En éste momento no soy una compañera de clases sino algo intermedio entre un alíen y una mucama, así que no tiene ni porque verme.
Pero no todo es malo, la siguiente en la fila es mi única amiga en la escuela, Lisa quien sostiene la charola con una sonrisa tímida
— ¿Vas a comer puré?— Le pregunto haciendo un gesto cómplice.
—Tal vez solo un poco — responde mientras me guiña el ojo.
Su madre ha dado órdenes a la dirección de la escuela de no poner carbohidratos en su almuerzo, pero yo le sirvo una porción.
algunas veces mi lado maligno susurra que seguramente es mi amiga sólo por mi trabajo en la cafetería, pero realmente lo dudo, ni Lisa es tan comelona, ni yo tan crédula. Como quiera que sea somos amigas desde el primer día.
¿Quién lo hubiera creído? la chica mas adinerada de la escuela y la que nunca encajara formando un equipo de parias sociales. Y es que a pesar de que los padres de Lisa son asquerosamente ricos, ella parece tan fuera de lugar como yo.  
De cualquier modo ella nunca ha sido una snob, tal vez se deba a que está ligeramente pasada de peso o tal vez esa sea la prueba de lo poco que le importan las apariencias, el hecho en sí es que somos buenas amigas.
Éste es el inicio de una historia que ya lleva mucho tiempo dando vueltas en mi cabeza, se llama Ángel y en lo personal me encanta.

domingo, 6 de marzo de 2011

Mío

Mío

Eres mío, no importa si lo sabes o no

No depende de tu voluntad o tus deseos,

me he apropiado de tu esencia,

tus sueños y tus pesadillas.

Eres mío porque así lo he deseado,

porque te he conquistado.

Mío, lo quieras o no.

Míos son tus ojos duros y negros, llenos de recuerdos,

dulces como aquellas tardes felices y fútiles

en donde bebiste el vino de la amistad

contemplando la eternidad del mar.

O amargos como las horas perdidas y ajenas

Dejando la piel en camas impropias,

en un vano intento de ganar un instante de olvido para tu pena

Eres mío, sin que tus manos toquen,

los secretos recodos de mi cuerpo,

sin que tus labios saboreen jamás,

mi salobre piel de barco escorado sobre la arena.

No es mi nombre el que pronuncias

Entre roncos gemidos o lubricas suplicas

Pero sé, con Dios por testigo,

Que es a mí a quien posees.

Aunque el tiempo me dispute esa misma posesión

Lo que tengamos juntos será siempre mayor que la eternidad

Mías son tus ideas, grandes y pequeñas

Livianas o profundas, sagradas o profanas

Carnales como tu cuerpo

Sublimes como tu alma

Mío eres por completo

Tu aliento, tu sudor, tu sabor

Mío por completo

Mío para siempre,

durante toda la eternidad que tenga cabida en un instante.

Malena Cid.

Hoy tuve el extraño impulso de escribir algo que me da vueltas por la cabeza, es una de esas ideas que te toman por sorpresa y ante las cuales no puedes hacer nada más que seguirla.

Nota: nuncan antes escribí algo como esto y ni idea de porque ahora.

martes, 1 de marzo de 2011

Cuento de hadas para Vampiros es una de las 40 Novelas Románticas Actuales

Justo hoy en la mañana me enteré a través del blog de la maravillosa Mary Heathcliff que su deliciosa novela Hermosa Impostora había sido elegida como una de las Cuarenta Novelas Románticas Actuales en un post del Blog Escribe Romántica de la igualmente sorprendente Lili Cántara.

Me sentí muy feliz por Mary y después de leer el post completo también por todas las maravillosas escritoras que me han emocionado con sus historias.

Algunas de ellas son amigas mías, como Castalia, Brianna, Mary, a otras las conozco solo por sus obras, gracias a las cuales las siento cercanas, a todas las admiró

Siempre he sido muy despistada, es mi pecado pero también una virtud algunas veces, así que para mí fue una sorpresa descubrir mi nombre: Malena Cid entre ellas. No puedo describir la emoción que siento al ver mi primera novela Cuento de Hadas para Vampiros como una de las cuarenta,

Mil gracias a Lili Cántara quien se tomó el tiempo de leerme, sus palabras me honran y me impulsan a superarme.

Malena Cid.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Una de mis historias en la revista RED

Hola...
Faltando a mi promesa he vuelto a dejar solito mi pobre blog. La única excusa que se me ocurre es que en verdad tengo más trabajo que tiempo, claro, suena tan mal cuando pienso en mis ciberamigos, gente que realmente quiero que una disculpa nunca es suficiente.
En fin, y después de la disculpa quiero contarles que en la revista digital RED de la Editora Digital, publicaron una historia que escribí hace algún tiempo, dedicada a un viejo amor (No diré de quien) cuyo recuerdo se ha convertido en agridulce.
Les dejo el enlacé de la revista recomendándola pesé a algunas críticas tristes que leí por ahí y desde luego mi pequeña historia.
Carta a Gil.
Recuerdo la última vez que te vi, con tus cabellos rubios mojados, las gotas de agua de mar cayendo sobre tu pecho, el sol te besaba y yo quería hacerlo también. 
Recuerdo tu cuerpo esbelto y fuerte recién salido de la adolescencia, el color de tus ojos: verdes como esmeraldas.  Incluso recuerdo esa pequeña cicatriz bajo tu barbilla, la forma en que comías un sándwich quitándole las orillas, tu camiseta favorita, tu amor por esa estúpida moto.
Han pasado veinticuatro años desde esa tarde de sol, y nunca me había permitido recordarla. Pero siempre estuvo ahí,
Esta noche he llorado todas esas lagrimas que nunca derramé, esas que debí dejar la tarde misma en que te enterramos.  Es solo que no podía hacerlo, no en ese momento.  Todo lo que sentía era furia, te habías ido, no se suponía que fuera así,
Esa tarde deberíamos haber estado en el cine o en la playa jugado football, corriendo por la arena, o buscando otro rincón donde  acariciarnos, y besarnos.
No  ahí, nunca ahí.
No deberías haber estado tendido en aquel féretro, con la manta cubriéndote y tu rostro de hombre−niño en reposo.  De golpe me quede sin mi compañero de juegos de la infancia, sin mi mejor amigo, sin el chico más importante para mí.
Seguí adelante, conocí otro chico, me case, tuve hijos, y al mirarlos se que extrañamente nunca hubiera deseado otros hijos, ni siquiera si fueran tuyos.
Pero nunca te olvide.
Cierro los ojos y puedo verte sonreír, puedo verte corriendo sobre la arena, puedo escuchar tu risa, me digo que en realidad la distancia ha embellecido tu recuerdo, pero al sacar esa foto que nos tomaron durante esos días, puedo ver que no es así.
En verdad eras hermoso.
No se que hubiera sido de nosotros, no se si seguiríamos juntos, si aun sentirías por mi lo que decías sentir.
Nunca cruzamos Europa mochila al hombro, no fuimos al Louvre, no tocamos el coliseo.
No es bueno añorar lo que no es posible tener, y nunca tendré eso.
Pero quiero perdonarte.
Por haberte ido, por todo lo que no viviste, por todo lo que no tuvimos, por esa absurda obsesión por el motocross.
Y perdonarme.
Por odiarte, por estar enojada contigo, por rechazarte tantos años sin saberlo, sin siquiera darme cuenta, por no haber sido más atrevida, por no dejarte seguir cada vez que nos besábamos, o tal vez fuera mejor así.
Ahora me queda tu recuerdo, puedo seguir en paz contigo y conmigo.
Talvez algún día nos volvamos a encontrar. Sé que será como aquella tarde en la playa, tú y yo bajo el sol de un verano interminable, para siempre jóvenes, para siempre enamorados,
Hasta ese día, adiós Gil, adiós mi amor