viernes, 16 de agosto de 2013

Canción de cuna para un corazón herido



Dulce es la espera amor, te he visto entre las sombras y la luz, perfilado cual mariposa herida. He sentido tus manos en las mías, bebido de tu copa, reflejado mis miedos en la clara poza de tus ojos, mi risa ha danzado en tus labios, mis lagrimas lloradas por tus ojos.
No hay vuelta atrás, soy tuya.
Amor de cuento de hadas o historia de penares inconclusos, ocultos en la penumbra entre lo cierto y lo anhelado, que nada revela al mundo. Canción de cuna para un corazón herido, bálsamo que solo la venganza de una muerte pequeña, otorga.
No hay vuelta atrás, soy tuya.
Ángel o demonio, encuentro carnal perpetrado, con  y en el espíritu, lujuria que henchida, invade la pétrea resistencia de mi carne sin tocarme apenas, amante de ocasión que es casi a diario.
Me deshago, desdoblo, crezco y menguo, me elevo, toco el cielo con la boca, descanso mis pechos en las nubes retozando y jugando a montar la tormenta que se anuncia para en un relámpago, caer de vuelta a tu cama, a lo carnal y lo profano, tan terrestre como el barro
No hay vuelta atrás amor, siempre fui tuya.
Malena Cid
2013©Todos los derechos resrvados.

sábado, 10 de agosto de 2013

No es una excusa pero casi...


Algunas veces ocurre que un blog parece haber sido abandonado y como pueden ver (aquellos que de cuando en cuando se dejan caer por aquí) es esté uno de esos casos.  Esto es de alguna manera cierto.
Desde junio y aún antes he escrito muy poco y las razones son variadas. No trató de dar excusas pero ahí les va:
 Primero que nada el tiempo se me ha acortado, trabajo casi todo el día en cosas que si bien me dan para vivir no me dan la vida que me da escribir pero si cubren los gastos.
En segundo he estado ocupada transformando una novela que si bien me parecía buena a un año de distancia ya no me lo parece tanto y es que los propios autores somos muchas veces nuestro critico más feroz.
En tercera, tuve que atender un asunto de salud, que si bien no parce serio me ha consumido tiempo (que ya no tenía)  recursos y atención que merece.
Entre esas tres causas he liada, sin embargo, habiendo pasado ya por una cirugía menor el día de ayer espero tener más tiempo y sobre todo ganas (y es que no hay como asuntos de salud para dejar la mente dispersa)
En fin…
Agosto está casi a la mitad, la ola de cosas está pasando, las esperanzas son grandes y las expectativas también.
A los pocos lectores que pasen por aquí les agradezco su constancia y espero que me sigan leyendo.
Besos desde mi rincón del mundo.
Malena Cid

viernes, 7 de junio de 2013

Profecía


Soy tu reina
descalza y sin corona,
castellana
que convirtió tu baldío en primavera,
guardiana
de otros sueños,
pues los míos he olvidado.
Soy  muletilla
siempre escondida entre palabras,
imposible de dejar
aunque se quiera,
invisible para ti,
 pero no para otros.
Soy todos los epítetos que se te ocurran,
mas alguno que todavía desconozcas,
Pero por encima de todo
por sobre ti mismo, incluso,
 soy la que reirá al último,
Hijo de perra.
Malena Cid
2012©Todos los derechos reservados.


sábado, 1 de junio de 2013

Casualidad






 
Encuentro tus labios a cada paso:
en una taza de té, café o mate.
en la tarja, entre la espuma y agua tibia,
en el recuerdo de lo que no se ha dado,
en la calina impía de mis sabanas tibias.
Encuentro tu voz y tu nombre escrito
pulcramente en la seda mi carne,
negra tinta sobre piel morena,
corazón de metal que late en mi ombligo.
Encuentro tu cuerpo sobre el mío,
pecho a pecho,
corvas en enredo,
cadena que ata mis tobillos,
amor que crece entre las sombras.
2011©Todos los derechos reservados
Malena Cid.


miércoles, 29 de mayo de 2013

Héroe

Y él, que nunca había sobresalido en nada, que no poseía un sólo gramo de grandeza en el cuerpo, quien no tuvo, o tendría, madera de héroe, consiguió la más grande hazaña alguna vez lograda por otro ser humano: lamerse el codo.
Malena Cid

martes, 28 de mayo de 2013

Equivocación

 Creí ver un ángel de pie sobre el tejado. Imaginé el halo de luz rodeando sus alas blancas como la nieve, la pureza en su rostro y el amor brillando en él.
Pero me equivoque.
No era ángel sino gargola y el halo tan solo luz repelida por la mas siniestra obscuridad.
Malena Cid

domingo, 5 de mayo de 2013

Los amantes de la oscuridad



Me retuerzo bajo tu peso, enredándome y desenredándome en ti y de ti, mis labios recorren la recia columna que es tu cuello al tiempo que, aferrada a tu espalda, maldigo a la noche que se acaba.
Condenado o no te amo, es un hecho al que apuesto mi propia salvación. Percibo las palabras formarse en mis labios, las saboreo,  me solazo en ellas y las bebo, sin embargo me obligo al silencio, demoro mis ansias de confesar el pecado que es mi amor, lamiendo la sal de tu piel, la soledad de tu alma.
No necesitas la carga que impondría darle forma a mis emociones, pues aunque la verdad es luz, luz misma te obliga a alejarte y la oscuridad es quien te traerá de vuelta.
—¿Es esto lo que quieres? —invencible, invades el cálido y húmedo secreto de mi intimidad.
—Si — miento en parte pues en realidad lo quiero todo. Tu vida y muerte, tu sombra y silencio, también tus tormentos…. Te quiero a ti, mi príncipe de la noche.


Malena Cid