jueves, 23 de enero de 2014
Declaración
Soy lo que soy sin disculparme por ello.
Tengo gustos y preferencias propias, algunas son innatas y otras adquiridas.
Puedo ser gentil, si tu lo eres conmigo, puedo tolerar, lo que a mi me parecen, tus rarezas pero no tolerare que te trates de imponermelas como valores de vida.
No trato de convertirte y no predico más que con el ejemplo (bueno o malo), No uso a Dios como bandera, en vez de eso trato de llevarlo en mi corazón.
Y ahí es donde, yo creo, debe habitar.
martes, 17 de septiembre de 2013
Sand
Elana cerró los ojos y dejó que las
manos de Sand recorrieran sus pechos. Un calor, no del todo desagradable, se extendió
desde el vértice de sus piernas al tiempo que su corazón latía con rapidez.
—¿Qué haces? — la pregunta surgió desde
el fondo de su garganta como un gemido cuando él alcanzó el borde de sus
pudorosas bragas.
—Nada aun — fue la picara respuesta que
llegó un segundo antes de que las ásperas puntas de sus dedos franquearan el
paso, — pero pronto.
El aire se convirtió en calor en sus
pulmones, la piel le ardió y todo el mundo giró sobre su eje cuando se sintió invadida,
íntimamente invadida, por él.
—Oh….
—¿Sólo Oh? — aún sin ver Elana pudo
percibir la risa en los bien formados labios de Sand — debo estar perdiendo mi
toque.
Un dedo se deslizó en ella con la gozosa
complicidad de sus propios jugos, el cuerpo entero se le encabritó, desde las
corvas hasta el arco de la espalda, que se levantó para ofrecer sus pechos.
—Sand — gimió aferrándose a la recia
espalda masculina.
—¿Si preciosa?
Una pregunta que exigía una respuesta
—Detente — pidió al tiempo que abría las
piernas para él.
Al instante todo movimiento cesó para sorpresa
y desagrado de Elana ¿No se suponía que él siguiera a pesar de sus reparos?
La ruda cadencia de una respiración bañaba
sus pechos, a su pesar aventuro una mirada hacia la oscura cabeza de Sand.
No la miraba, su rostro, enterrado en el
valle de sus pechos, permaneció vedado a ella.
—Dime que quieres— dijo y la promesa de
una caricia vibró entre sus muslos, sin atreverse a nacer o a esfurarce.
—Yo…yo…— gimió desconcertada— no lo sé.
Él levantó su rostro y la miró con el
ansia pintada en azul eléctrico, — Decide princesa — un tenue movimiento dibujó
un círculo sobre su henchido clítoris. Elana se retorció violentamente y jadeo
una maldición, sus caderas se levantaron como poseídas por una fuerza que no
era la suya.
—Decide porque lo que pasé ésta noche
será porque así lo quieres.
¿Qué
esperas para follarme? Elana se sorprendió a si misma
deseando que Sand mandara a la mierda cualquier convencionalismo social e
hiciera con ella cualquiera de esas cosas sucias y perversas que un hombre hace
con una mujer.
—¿Si? — la yema acaricio el tenso brote —o
no— se retiró con la misma rapidez.
La mano de Elana se cerró sobre el oscuro
cabello de Sand sintiendo los densos mechones entre sus dedos, sin ninguna delicadeza
le dio un tirón. Necesitaba verlo, tenía que hacerlo antes de claudicar.
Las masculinamente cinceladas facciones
de Sand estaban tensas, tenía las mejillas enrojecidas y los ojos febriles,
moría por llenarla, por follarla hasta que los dos perdieran en sentido pero no
lo haría a menos que ella también quisiera.
Maldita sea, pensó, justo hoy tenía que
toparme con un caballero.
—Sí, si maldita sea— gruño la aprobación
y al ínstate se sintió completamente penetrada.
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jueves, 5 de septiembre de 2013
Bruja
Vivo en el corazón de la tormenta, piel de lluvia, cabellos
de eléctrica belleza, soy el esplendor de mil soles, el coraje de mil mares, la
furia de todas las mujeres que alguna vez fueron despechadas, vivo entre la
carne trémula y la conciencia muerta, pues soy la que nadie quiere y todos
desean. Llámame bruja y prende la hoguera bajo mis pies, o nómbrame ángel de tu
guardia, llévame al lecho y convierte mi inocencia renacida entre tus manos en mortal
pecado, para después señalarme y maldecirme.
Toma mis ojos y mira el mundo desde el pedestal ingrato en
donde vivo arrinconada, mis manos y trabaja la tierra a la que estoy
encadenada, deslízate en mis muslos, donde la seda y el acero conviven, para dar
a luz a los hijos que nadie quiere.
He la apurado la copa de mil iniquidades, soportado
violencia, cometido una poca, he sembrado trigales para cosechar abrojos y
tenido la luna en el envés de una rosa.
He pasado por mucho, he llorado aún más, he salido avante
contra todo lo malo y reído más tarde al recordar.
Así que príncipe de todas las mareas, rey del vacío, lengua
de plata que acaricia y mata, comprende que nunca seré tuya
Me pertenezco a mí.
Malena Cid
2013©Todos los derechos reservados.
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lunes, 2 de septiembre de 2013
Marina en Amazon
Y bien, me había tardado pero ya saben cómo son las cosas y
es que mis deseos y la realidad son un par de constantes vitales que casi nunca
coinciden.
Sin embargo, y habiendo sorteado mil y un contratiempos
(entre ellos la locura de enredarme por primera vez con los formatos de
publicación) el día de hoy tengo mucho orgullo en presentarles mi novela Marina,
publicada para Kindle en Amazon por lo cual se me ha ocurrido una pequeña idea
para celebrarlo, así que ahí va:
A las primera dos personas que compren el libro (no se
preocupen la pagina inventaría y avisa el nombre de los compradores de manera
privada al autor) les regalaré una copia digital de mi novela Cuento de Hadas
para Vampiros con tan solo presentar una breve reseña.
Un beso para todos los que me leen
Malena Cid
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sábado, 24 de agosto de 2013
Preguntas
¿Qué es la vida sino un suave deslizar de día a día?
Una ingenua gota que, sintiéndose única,
flota y se desdibuja en la deriva del océano.
La vida es un soplo de aire, insólito y maravilloso,
La vida es un soplo de aire, insólito y maravilloso,
agostado al exhalarse,
la huella de un andar que viene de lejos y a lo lejos va,
aunque carece de par.
La vida es también el entrechocar de garras y colmillos,
cuerpos desnudos que, impulsados por la biología,
se dan sin compartirse.
Son los recuerdos que brotan de lo secreto
muriendo de igual modo,
los lamentos y las lagrimas,
la risa y el llanto
Un sudor que no se seca,
Una mirada furtiva,
el roce más leve,
el amor que cualquier tiempo y en cualquier lugar.
Malena Cid.
2012©Todos los derechos reservados.
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Poemas reflexivos
miércoles, 21 de agosto de 2013
Ladronzuela
Quiero robarme a Benedetti,
hacerme de él una manta
para cubrirme entera,
de los pies a la cabeza,
usar de almohada a Neruda,
dormir por ellos rodeada,
tener los más dulces sueños,
vivir siempre enamorada.
Basta de llorar miserias,
basta de rogarle al alba,
que la vida no es drama
y si lo es...
si lo es no dura nada.
Malena Cid
Malena Cid
2013©Todos los derechos reservados
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Poemas reflexivos
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