domingo, 20 de noviembre de 2011

Maldición


¿Cómo me quito el dolor de los ojos?
¿Cómo dejo atrás el mal que he visto?
¿Cómo se supone pueda arreglar el mundo?
Sino tratando de reparar lo irreparable.
Hoy no deseo ser pasiva,
ni poner la otra mejilla.
sino devolver golpe por golpe.
Meterte en el gaznate,
el mismo explosivo que has usado,
ver tu rostro estallar,
entre mis manos.
Quiero que experimentes el dolor
de saberte vivo
Y destrozado
Porque es tan fácil arruinar,
tanto, que a veces es suficiente no hacer nada.
Tu en cambio has hecho más,
mucho más.
Has mutilado y roto.
Has dejado muerte y miserias a tu paso
te marchas  enseguida tan tranquilo,
satisfecho de lo que has logrado.
Corre todo lo que quieras,
Corre…
no importara cuanto lo hagas,
de ésta o de ninguna no escaparas.
Tu destino sellaste con la sangre de otros.
Más no de cualquier sangre sediento estas,
No te conformaste con la de iguales,
esos que como tú,
son a la vez carroña y carroñero,
danza de perpetuos horrores.
No…infeliz, la que has regado,
es aquella que se cobra más caro.
La inocente, la sencilla,
la que no tiene mancha que imputarle.
Porque no es humana,
o porque aún siéndolo,  
es aquella que no tiene pecado.
Hijo del mal, tu sombra te ha hallado.
No escaparas al castigo justo,
el mismo dolor que has causado,
lo tendrás sobre la piel,
entre tus huesos y tu carne.
Antes de devorar tu alma.
No es fuerza lo que me anima,
al escribir estas líneas retorcidas,
es la furia que me quema el alma,
y que un día te alcanzara en la vida.
Malena Cid
2011©Todos los derechos reservados.